domingo, 18 de mayo de 2014

2.“La evaluación tiene un componente de comprobación (muy complejo)…, pero otro de atribución (no menos problemático)...” (Miguel Ángel Santos Guerra, 2010)

La evaluación se puede transformar en un excelente método para los profesores a la hora de  mejorar el proceso de enseñanza de los alumnos si el uso es el correcto. De esta manera tienes información sobre el nivel de conocimiento adquirido en relación al contenido trabado, por lo tanto es un mecanismo de comprobación. Asimismo, los profesores deberían de centrarse en que los jóvenes adquieran los conocimientos de una manera u otra, siempre y cuando los aprendan y lo comprendan.

Actualmente, el aprobar (éxito) o el suspender (fracaso) depende básicamente en si el alumno ha adquirido o no los contenidos escolares establecidos de cada materia en cada etapa educativa. Sin embargo, se tendría que tener en cuenta otros aspectos a la hora de evaluar al alumno sobre el contenido trabajado. Un ejemplo de ello sería cuando una niña de sexto de primaria ha suspendido un examen de matemáticas, de problemas. La alumna ha suspendido por el resultado final, que se ha confundido al sumar pero todo el proceso anterior está correcto. Pienso que se debería de tener en cuenta el desarrollo del problema, los cálculos anteriores hechos porque mediante ellos podemos evaluar si la niña sabe o no solucionar el problema, si sabe comprender e interpretar el enunciado y llevar a cabo las operaciones correspondientes.  Por lo tanto, se tendría que restar por tener el resultado final erróneo pero no suspendido. El docente en este caso debe de llamarle la atención de que debe estar más concentrada, no querer ir tan deprisa para acabar el examen y fijarse o repasar una vez acabado el examen para asegurarse de cada respuesta. 

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